Mayo de 1970. En Yungay, una ciudad de la sierra del Perú, la tranquila vida de Mateo, un niño de once años, y la de su inseparable perro, Lepanto, se ve alterada cuando empiezan a percibir cosas extrañas a su alrededor. Poco después, un enorme terremoto de 7,8 grados sacude la región, provocando un alud que sepulta la ciudad en su totalidad.