Érase una vez, cuenta el narrador, una princesa raptada por un dragón y un príncipe que se adentra en el bosque para salvarla.
La inesperada llegada de una figura enmascarada hará que el guion salte por los aires.
El narrador se verá obligado a meter mano en la historia, forzando un final feliz tradicional, aunque quizá los personajes no estén tan dispuestos a continuar con ese teatrillo.